Practicando deportes naúticos de forma segura

El verano significa, para muchos, la época del año destinada a practicar deportes acuáticos como el surf, esquí acuático, buceo, submarinismo, montar en kayak o en motos de agua. Sin duda, estas actividades resultan de lo más atractivas y nos invitan a disfrutar del buen tiempo y las vacaciones a la vez que nos ponemos en forma.

Independientemente de si es o no la primera vez que se va a practicar alguno de estos deportes es imprescindible conocer los riesgos que pueden existir, así como asegurarse de la práctica segura de la actividad elegida. En este caso, lo primero es obedecer los consejos y normas de seguridad de cada deporte. Por ejemplo, aunque parezca obvio, utilizar el equipamiento correcto o tener nociones básicas de natación siempre serán imprescindibles para este tipo de actividades. Así mismo, contar con al supervisión de un experto, en el caso de que seamos novatos, siempre será un plus de seguridad y diversión.

Queda claro que seguir las recomendaciones de seguridad es algo imprescindible a la hora de practicar un deporte náutico. Ahora bien, cada uno de estos deportes tiene sus riesgos particulares y específicos al ser diferentes entre sí (no es lo mismo hacer paddle surf en un pantano que nadar y bucear con tiburones en el mar). En este caso, si estamos pensando en apuntarnos a cualquiera de estas actividades acuáticas, más o menos extremas, debemos tener muy en cuenta y estudiar detenidamente los riesgos de cada una de ellas.

Y, por supuesto, revisar cómo nos protege nuestro mayor aliado frente a posibles percances: el seguro. El mejor consejo será siempre contar con la ayuda y el asesoramiento de un profesional experto en la materia, nuestro corredor de seguros de confianza.