Comer mejor es mejor salud seguro

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La influencia del Marketing en nuestra vida es muy poderosa y muchos de nuestros actos e impulsos de compra son inconscientes. En el caso de promover un estilo de vida saludable, el marketing es muy potente y  está omnipresente,  llevándonos, en ocasiones, a dejarnos llevar por la inercia y  perder el sentido común.

Hoy en día, pensar si debemos cuidar nuestra alimentación y nuestro cuerpo y preguntarnos si esta decisión va redundar en una vida más plena, es una obviedad. El ejercicio físico, movernos activamente, no consumir sustancias tóxicas, no debería hacernos pensar en sacrificios o en privarnos de disfrutar de la vida. Al contrario, poner el foco en procurar estar bien nutrido,  con un cuerpo activo, buscar estados de calma y relajación deben formar parte de nuestra vida y estar tan integrados como asimilamos el hecho de dormir o asearnos.

SOMOS LO QUE COMEMOS

La alimentación, además de ser un aporte de energía no solo nos influye en el aspecto de nuestra piel y en nuestro  exterior; también en nuestro estado de ánimo, en nuestra salud. Hay una fantástica película que demuestra los perniciosos efectos de la comida rápida con escasez de nutrientes y abundancia de azúcar y grasa: Super Size Me.

Durante un tiempo se vendió que comer verduras era estar a dieta y que el verdadero disfrute y sabor estaba en la comida rápida; parecía como si el que renunciara al consumo de estos productos de comida insana, aditiva y con mucho sabor se iba a perder algo.

Es cierto que no pasa nada si ocasionalmente ingerimos unas galletas con azúcar y aceite de palma, pero es importante que prestemos atención a qué comemos y sobre todo a la frecuencia REAL  ¿medimos ese ocasionalmente?

LO TENEMOS MUY CERCA

La Tierra es abundante y nos provee con infinidad de frutas, verduras y hortalizas, legumbres, cereales y semillas que deberían ser el grueso de nuestra alimentación. Es más sostenible comer de la tierra que de los animales,  que además, contamina. Según datos de Greenpeace, cada año, el ser humano mata diez veces más vacas, cerdos y gallinas para comer que personas hay en la tierra. ¿Cómo empezar a reciclarse? Aquí las claves.

COMER SANO

Al margen de nuestras opciones personales: vegano, vegetariano, comer carne y pescado, y todas las alternativas posibles que nos planteemos, debemos tomar conciencia de que hay que estar informados y ser activos y exigentes con nuestra alimentación. No dejarse llevar por el marketing: PROFUNDIZAR. Comer sano no es una moda,  es una responsabilidad con nosotros y con el planeta.

¿De dónde vienen los alimentos que necesitamos para que nuestro organismo no tenga carencias? ¿Qué ingredientes son nocivos para mi salud? (ojo aunque estén autorizados).  Los aditivos … ¿Cuales son inocuos y cuales hay que evitar? El azúcar y sus otros nombres, las grasas y su procedencia, el exceso de sal refinada. ¿Compramos alimentos o compramos productos? ¿Nos dejamos llevar por una etiqueta que ponga light sin ver los ingredientes reales?  ¿O en las que pone vegano y están usando aceite de palma, azúcar y un 1% de proteína vegetal? Vegano es. Sano, no.

En definitiva, informarse, investigar y exigir algo que debería ser tan importante en la vida es nuestra nutrición. La mejor web para saber:  Dime que comes.

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