Renovarse y vivir tranquilos

Cuando llega el otoño, son muchas las personas que aprovechan el comienzo del nuevo curso para cumplir propósitos, empezar nuevos hábitos, dejar atrás los malos… en definitiva, para renovarnos. Entre las cosas que pueden ser buenas revisar en esta época, coincidiendo con la recta final del año, están los seguros de salud. La duración de la póliza que contratamos es de un año, y lo cierto es que, en un periodo de tiempo tan corto, puede ser que nuestras necesidades médicas específicas hayan cambiado, o bien nos convenga realizar algunos ajustes. 

En cualquier caso, lo importante siempre será asegurarnos de que estamos bien cubiertos y sin que ello suponga un coste innecesario. La clave siempre está en esto mismo. De todas las ofertas que nos podemos encontrar en el mercado, sabiendo que son muchas, debemos tener muy claras algunas cosas. Sobre todo, cuestiones como, ¿qué uso le vamos a dar a nuestro seguro de salud? ¿Vamos a contar únicamente con determinados servicios, o, por el contrario, necesitaremos cobertura total? ¿Querremos que sea complementario a algunos de los servicios de la Seguridad Social? ¿Necesito algún tratamiento específico? Lo cierto es que no existen dos personas iguales, así como dos circunstancias y necesidades específicas iguales. Podríamos querer o necesitar más o menos prestaciones de servicios y coberturas ante imprevistos, como pueden ser algunas pólizas que ofrecen asistencia inmediata, tratamientos especiales, atención durante el embarazo y el parto o, incluso, que incluyen revisiones de otras disciplinas como odontología o podología. 

En definitiva, debemos tener en cuenta qué necesitamos y qué no a la hora de contratar la póliza que mejor se adecúe a nosotros. Para dar con una a medida de nuestras necesidades, sin duda, lo mejor que podemos hacer es consultar y contar con el asesoramiento de un profesional en la materia, nuestro corredor de seguros de confianza.