¡Fuego! ¿qué puedes hacer?

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Según el último “Estudio sobre víctimas de incendios en España”, en 2017 se produjo una media de 63 fuegos diarios, con un fatídico resultado: 144 fallecidos. Los fallos eléctricos -aparatos, enchufes y regletas- seguidos por los aparatos productores de calor y las fugas de gas están detrás de la mayoría de estos accidentes. Respecto a los lugares donde se originan con mayor frecuencia, son los salones, dormitorios y cocinas, por ello, los técnicos aconsejan instalar en estas estancias detectores de humo, y térmicos en el caso de las cocinas, que nos avisarán mediante una señal sonora con tiempo suficiente para intervenir y que todo quede solo en un susto. 

¿Cómo actuar si se produce un fuego en nuestra vivienda?

 El primer paso, siempre y cuando sea aún incipiente, es intentar apagarlo, sofocándolo con algún objeto que no prenda: una toalla húmeda, una cobertura metálica… En el caso de que se deba a una sartén de aceite, nunca echaremos agua, la cubriremos con su tapadera o un trapo humedecido (muy escurrido) o una manta ignífuga, que conviene guardar en la cocina. Si no podemos apagar el fuego, y nuestra casa comienza a llenarse de humo, saldremos de ella, cerrando todas las puertas que podamos, y llamaremos al 112 lo antes posible. 

¿Y en el edificio?

 Intentaremos averiguar si se encuentra en los pisos superiores o inferiores al nuestro. Si el fuego se encuentra debajo, lo seguro es confinarnos en nuestra vivienda, cerrando todas las puertas que puedan aislarnos, y retirarnos a la habitación más alejada a la puerta de entrada. Es recomendable colocar una toalla humedecida bajo la rendija de la puerta para impedir la entrada de gases tóxicos y mantenernos cerca del suelo. 

Solo si nuestra fachada está limpia de humo, abriremos la ventana y nos asomaremos para ser vistos. Si se encuentra encima, podremos optar entre confinarnos, y llevar a cabo las medidas comentadas, o coger nuestras llaves y salir de casa, cerrando todas las puertas que dejemos detrás, y bajar por las escaleras hasta la calle. 

Nunca utilizaremos el ascensor. Los bomberos insisten en la importancia de intentar mantener la calma y de llamar al 112, sin dar por hecho que “alguien habrá ya avisado a los bomberos”. 

Confiamos en que nunca suceda, pero si pese a todo se produce un incendio en su hogar, puede contar con el apoyo de su corredor de seguros, quien le ayudará a gestionar de la forma más eficaz y rápida la indemnización por el percance.

Fuente:

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