Responsabilidad y seguridad en las pistas de esquí

Los deportes de nieve, como el esquí o el snowboard, cuentan con una gran tradición en nuestro país. Sin embargo, como ocurre con cualquier actividad que implica cierto nivel de riesgo, es fundamental conocer cuáles son nuestros derechos y obligaciones cuando practicamos este tipo de deportes, especialmente si se produce una caída o accidente.

Ante un incidente en la nieve, es clave distinguir quién asume la responsabilidad, ya que esta dependerá del lugar exacto donde ocurra el accidente y de si se trata de una zona controlada o no por la estación. En las pistas balizadas y los caminos esquiables abiertos al público, el servicio de rescate está asegurado. No obstante, la estación no responde por las alteraciones meteorológicas imprevistas que puedan producirse durante la jornada.

Existen también los denominados itinerarios de esquí, que suelen identificarse mediante señalización específica, aunque normalmente no están balizados de forma continua. En estos recorridos, pensados para esquiadores con experiencia, la estación no garantiza el estado de la nieve ni se hace responsable de los daños que puedan sufrir los usuarios.

Zonas fuera de pista

Por otro lado, en las zonas fuera de pista y en las pistas cerradas, la responsabilidad recae completamente sobre el esquiador. En estos casos, la estación debe advertir de manera general sobre los riesgos que implica esquiar fuera de las áreas autorizadas y señalar la prohibición de acceder a pistas cerradas. Aun así, el rescate solo se llevará a cabo si es posible hacerlo sin poner en peligro al equipo de socorro ni a terceras personas.

Ahora bien, si la estación no delimita correctamente las zonas esquiables ni informa mediante carteles u otros elementos visibles, podría llegar a asumirse cierta responsabilidad. Una señalización deficiente puede inducir a error al usuario y llevarle a transitar por áreas no controladas.

Esquí de montaña

Fuera del dominio esquiable de la estación, la práctica del esquí de montaña se realiza bajo la total responsabilidad del deportista. En estos supuestos, la estación no tiene obligación de prestar asistencia, incluso aunque el acceso se haya producido desde alguno de sus remontes.

Esquí alpino

En cuanto a las pistas de esquí alpino, corresponde a la estación su correcta preparación y mantenimiento, la señalización de obstáculos, la decisión sobre su apertura o cierre, la regulación de accesos y la vigilancia del cumplimiento de las normas por parte de los usuarios. 

En caso de accidente, lo más importante es mantener la calma y contactar con el 112 para solicitar asistencia o, si la situación lo permite, acudir al puesto de socorro más cercano habilitado por la estación. Además, resulta muy recomendable contar con un seguro específico para la práctica del esquí, ya que cubre tanto la asistencia médica como los traslados necesarios. Conviene recordar que el forfait, por sí solo, no suele incluir un seguro, salvo que se contrate expresamente en el momento de la compra.

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